Noticias

Todos los caminos van a Roma, pero el mío siempre va a ti.

Todos los caminos van a Roma, pero el mío siempre va a ti.

Anoche lloraste en sueños, quería despertarte pero sé que es peor cuando despiertas porque revives tus pesadillas sin que haya manera de detenerlas o despertar, de salir de ellas porque se quedan en tu piel. Me senté a la orilla de la cama a cuidar tu sueño, tu mal sueño.

¿Te dije que sé que estás teniendo un mal sueño porque empiezo a soñarlo también?

Tú eres un buen hombre, lo sé, estoy segura de ello, es solo que la tortura deja daños permanentes en quien la sufre. Tenías la piel erizada, no llorabas, no hacías ningún ruido, la sábana cubría tu cabeza, tenías los brazos pegados al cuerpo, apretabas los puños y después empezaste a clavarte las uñas en las piernas.

¿Sabes que me di cuenta que te amo cuando empecé a soñar tus pesadillas?

Como la mujer del loco que supo que lo amaba porque empezó a encontrarse con los monstruos que el loco alucinaba. El amor y la locura vienen en el mismo paquete.

“De la piel y sus destellos”. Mi obra más reciente…y me encanta.

¿Te gustó? ¡Compártelo!

0 comentarios en “Todos los caminos van a Roma, pero el mío siempre va a ti.

Dejar un comentario