Noticias

Dos mil catorce

Esta es la noche en que me doy cuenta que decirte adiós fue el primer estirón que le di a mis alas.

A lo mejor no lo hice de la mejor manera, pero ahora que acaricio el cielo entiendo que nuestros caminos son distintos. Todos los amores deberían entregarse con relojes de arena o fechas de caducidad, así, todos sabríamos el momento exacto para volar y habrían menos lágrimas y muchas más nubes atravesadas por sueños cumplidos.

El día que decidí no verte más, el universo abrió todas las puertas para que yo llegara a mi destino. Tardé en recordar lo hermoso que es volar, pero ahora, lo juro, no habrá manera de volver a encoger las alas para arrinconarme en amores pequeños.

¿Te gustó? ¡Compártelo!

0 comentarios en “Dos mil catorce

Dejar un comentario