LA OTRA CRUELDAD
de Conchi León
 

Para Javier Daulté, por sus palabras cambiando mi historia-esta, y la de mi vida.
Para Karla, por las letras y su incomprensible forma de amar sin temer al vacío,
algún día amiga, algún día lograré volar sobre el vacío como tú: asida del amor o de lo que éste deja.

 

I

EL QUE ESTÉ LIBRE DE ESPINAS QUE ARROJE EL PRIMER RECUERDO

 

(Semioscuridad, alguien emite quejidos ¿dolorosos? Que se van haciendo más fuertes o más largos, a veces intentan contenerse, otras buscan exagerar a propósito)

   
 

- ¿Ves lo que estás haciendo?

- No

- ¡Ay! Si encendieras la luz y tuvieras cuidado tal vez me dolería menos

- Tal vez

- ¿No te importa? Ay!

- ¿Te duele?

- ¡No te imaginas cuanto! Ayyyyyyyyyyy

- Estás exagerando

- Es un dolor brutal, no te lo deseo

- ¿No? (Pausa) ¿Recuerdas la vez que te encontré en casa? estabas con alguien, pusiste el cerrojo por dentro y no me dejaste pasar, aunque sabías que yo me quedaría sentada toda la noche en el escalón de la puerta.

- Sí. Me acuerdo

- Esa vez, yo imaginé lo que estarías haciendo en nuestro lugar favorito. No tienes idea  lo que me dolió imaginar, escuchar, esperar. Si tú hubieras abierto la puerta, o hubieras encendido la luz, tal vez me hubiera dolido menos…la imaginación tiene preferencia por las cosas peores

- No sucedió en nuestra cama

- Donde fuera, es el dolor más grande que he tenido en mi vida

- Supongo…

- ¿Te atreves a hablarme de dolor?

- No (Se queja débilmente) ¿Crees que falten muchos?

- Es posible, puedo intentarlo con una navaja nueva, de Gillete

- No. Está bien así. ¡Ay! ¡Ay! Creo que puedes dejarme así

- No puedo, odio verte ese rictus de dolor cuando me acaricias o te toco las manos

- Podemos seguir a oscuras y no lo verás

- Pero lo imaginaría ¿no has entendido? Odio imaginar cosas de ti

- ¿No será peligroso?

- ¿Odiar? Seguro, el cáncer viene de eso, el daño al hígado también. ¿Ves cuanto te quiero? No  importa mi hígado ni la quimioterapia, ni perder el cabello por amarte.(Pausa)  Anoche tomé un cuchillo de la cocina, incliné la cabeza y dejé colgar mi cabello por encima de mi nuca, luego jugué a peinarlo con el cuchillo

- Una cascada negra descuartizada por un cuchillo de cocina mmm (ambos ríen). El humor es importante

- Cura el cáncer y rejuvenece el hígado…¿ves porque te quiero? Siempre me curas las enfermedades que me contagias
(Se escuchan besos y un suspiro de ella, un ¡ay! de él) (La luz se enciende)

- Ya llegó. Esa escuela es una mierda, nunca respetan los horarios, los dejan salir a su libre albedrío, no los encierran ni los asfixian si se portan bien.

- Hay una escuela donde les prenden fuego. Hay otra donde los desaparecen para siempre. Las escuelas de ahora son muy modernas, no sólo enseñan lenguas o computación, también matan a los alumnos sin aviso ni consecuencia ¿Crees que debemos inscribirlo a una escuela de esas? Podemos hacerlo…

- No sé, no me disgusta que venga, pero siempre nos encuentra en el peor momento

- Habrá corrido al parque, con la mochila bailoteando en su espalda

- Se negará a cenar. Nos mirará con odio y se irá a su cuarto azotando la puerta.

- ¡Si yo fuera mi madre! Vieras que no azotaría ni una pluma en nuestra presencia.

- Si yo fuera mi padre, él no entraría sin pedir permiso. Estuvo mal darle su propia llave. Su propio auto, su propia casa, su móvil, su negocio, su nombre, su libertad.

-De todos modos regresa, es un inútil, un inútil con la vida resuelta.

- ¿Qué busca? Le dimos lo que nunca tuvimos. Lo que dicen que es importante para su felicidad ¿Crees que nos necesite?

- No sé. Nunca lo entendí. ¿Entenderías a alguien que se hace huésped de tu cuerpo, que te patea por dentro y juega con tu sangre?  que te deforma, te tira los dientes y el cabello, y que un día se va de ti, lastimando cada pieza de tus entrañas. No satisfecho con eso, una vez afuera decide devorar lo poco que queda de ti, muerde tus pechos hasta dejarlos vacíos y morados. ¿Lo entiendes?

- No. No puedo. Soy hombre

- Pues yo soy mujer y tampoco lo entiendo. ¡Si yo fuera mi madre!

- Si yo fuera mi padre! (Ambos rien)

- Si yo fuera mi madre sería una piedra articulada que sólo supo golpear a sus hijas hasta volverlas mierda

- Si yo fuera mi padre sería personaje de cuento, con la botella rellenable y manos curiosas de la piel de los hijos

- Si yo fuera mi madre ¿Me querrías?

- Sí. Si yo fuera mi padre…

- Igual…te querría exactamente como te quiero. Entre las manos de tu padre y las tuyas no hay mucha diferencia. Dame tu mano

- Pensé que habías terminado.

- No. Falta poco (Él extiende la mano y ella le saca pequeñas espinas con una pinza de cejas) ¿Quieres que la deje sin agua? Morirá, lo merece por haber herido tu mano sabia (se pone la mano de él en la pierna. La besa)

- Tardará en morir, está acostumbrada a las sequías, la conozco bien (ella le quita las espinas con brusquedad, lo mira a los ojos, él no hace ningún gesto) ¿Crees que me infecte la mano? ¿Cuál es el peligro de las espinas?

- *La verdadera crueldad de las espinas no reside en tenerlas, sino en irlas perdiendo, dejándolas prendidas en la azorada piel de quien tenga la osadía de acercársenos

- Tienes la piel azorada de mí

- ¿Porqué dejaste que se te acercara?

- No…Son tuyas

- Mentira, Estas espinas no me pertenecen. Son de otra que se te acercó demasiado. En cambio yo puedo mostrarte mi cuerpo  fiel de espinas tuyas, hay otras que no son visibles porque están dentro o porque se han convertido en parte de mi torrente sanguíneo y se clavan en  momentos que no las necesito. Las he visto cuando me enjuago la boca o la cara por las mañanas, las he visto quedarse en el jabón de baño, las tengo trenzadas a los cabellos que se quedan sobre la almohada, en mi ropa interior, en las lágrimas, en mi saliva, en los ojos…tú tienes quién te ayude a sacarlas, en cambio yo… no pueden sacarse con  mano propia. ¿Entiendes?

- Sí. Apaga la luz, la oscuridad es mejor en casos de espinas (Ella apaga la luz) Tengo miedo que arranques una y la sangre salga corriendo como un león tras su presa. Sé de un hombre que murió así. Le sacaron una espina del pie y con ella se vació toda su sangre.

- Yo sé de un hombre que tuvo una corona de espinas, nunca murió

- Esa es una historia vieja. La verdadera crueldad de las espinas reside en que ella decidió dejarlas en mi piel…

- Porque se clavan en mis ojos al descubrir el dolor que te causo al quitártelas
(comienzan los quejidos de nuevo, ahora unidos al llanto de ella)


- No llores, prometo peinarte con el cuchillo de cocina (ríen, se quejan, lloran… igual siguen haciéndose pequeños daños. Sus quejidos se unen a la escena siguiente)

 
II
SEIS

No guardar nunca souvenirs de un crimen - Sarah Kane

   
 

Uno de sobra. En una mano ¡afortunadamente! La derecha ¡desafortunadamente! Nunca me molestó. A los demás sí, sobre todo a Mamá, corría a esconderme del viejo cuando éste llegaba borracho porque invariablemente tomaba un cuchillo y trataba de cortármelo; el sexto dedo. ¡Dale papi, hazlo! Me cae que no lloro, pero ahora sí dale. Mira, ya tengo la mano en la mesa. A la una. A las dos y a las…Pero el muy culero fingía afilar el cuchillo para que mamá tuviera tiempo de esconderme. ¡Contra mi voluntad, por supuesto! Yo lo hubiera dejado llegar hasta las últimas consecuencias. Pero el viejo siempre dejaba todo a medias. No  era un dedo muy grande; más pequeño que el pulgar e igual de flaco que el meñique.

…?

Sí, con uña y todo, yo la dejaba crecer.



No soy zurdo. Me volví ambidiestro. Al viejo le cagaba verme comer con la derecha. La cara se le ponía roja, aventaba los cubiertos al piso, sacaba trozos de carne, los ponía en la mesa y los iba moliendo a puñetazos. Yo seguía comiendo, tomaba la cuchara con el dedo de más y el índice. Entonces él clavaba una mirada acusadora en mamá. Eso sí era malo, porque ella empezaba a llenar el plato de sopa con sus lágrimas y nos contagiaba a todos. Está de más decirle que la sopa siempre nos supo amarga. Cuando estábamos solos, mamá  decía que no era tan feo el “seis”. ¿Puedo llamarlo así?



Gracias.



Ella decía: Es el dedo de una mano más pequeña que está dentro  de tu mano derecha, un día acabara por salir completita, vas a ser famoso con tus  quince dedos y tres manos. “El Pulpo”, así me iban a decir. No me traumé. Mire, nunca me salió nada. Debo confesarle que a veces sentía comezón en la palma de la mano y alucinaba: Es ahora, va a salir…(rie) ¡Cosas de niños y madres! ¿No cree?



Sí…también.

…?

No. A mí nunca me disgustaron las cosas que están de más- físicamente hablando-Cuando mamá, papá y yo peleamos con el cuchillo, el seis, ¡desapareció!. En la colonia dijeron que lo cercenó la mordida de un perro, que el viejo cumplió su amenaza y mamá dijo a las  vecinas que cayó solo, triste y derrotado: como el pétalo de una margarita, en el último “no me quiere”, y ella, apurada en los quehaceres de la casa lo barrió y lo aventó a la bolsa negra de basura y se…

…?

¿Quién? Usted sabe que fui yo. Yo me lo corté. No servía para nada. Un tajo limpio y preciso

…?

No. Disculpe, no voy a contarle como fue, esas cosas de sangre es mejor reservarlas para uno ¿no cree?



Lo hice muy bien; vea, ni el mínimo rastro, es más usted no sabría si yo no le contara. Lo físico es fácil de cortar, cercenar, arrancar, mutilar, desaparecer. ¿Cuánta gente desaparece todos los días así nada más? Absorbidos por ovnis, extraviados, secuestrados o enterrados en el monte, en piezas; como un rompecabezas.



No por ahí va el asunto, no digo que ustedes no trabajen lo suficiente, seguro que buscan bien y las declaraciones del procurador son cien por ciento convincentes, lo que digo es que hay gente que pierde el nombre para pasar a ser un desaparecido. Hay un país nuevo habitado únicamente por desaparecidos; empieza a estar sobre poblado, igual que este país libre y soberano

…!

Me explico. Quiero decir que hay cosas que se pierden sin mayor consecuencia,  uno puede mandarlas a desaparecer y ya!. Así de fácil tendría que ser con los sentimientos que están de más. ¡Amar de más es malo!. El amor es confuso; difícil atinarle a la medida justa… las mujeres siempre piden más. Junto al amor me creció un sentimiento de egoísmo. Le juro por mi madre, y por “el seis” que si yo hubiera encontrado la manera de cortar esos sentimientos no lo hubiera hecho



Sí, también voy a firmarlo. Yo lo hice, no pude evitarlo. Sobre todo cuando noté que ella era feliz a mis espaldas. Lejos de mí sonreía de más. Le pedí que no lo hiciera, que se moderara, por respeto a mis sentimientos. Pero ella dijo: “pides mucho, estoy locamente enamorada”, ¿Ve usted? Ella también tuvo culpa. Empezó a sentir de más. Conmigo siempre sintió lo justo. Le hice un favor, porque cuando los sentimientos crecen no hay modo de ocultarlos, de evitarlos, de cortarlos. A pesar de haberlo hecho, le juro que la amo bien. Menos que antes y más que ese pendejo por el que me abandonó.



Sí. Está bien, golpéeme lo que quiera. Sí, también en los huevos, no hay pedo. Nada mas no se encabrone porque ni así voy a decirles donde están las piezas de “ese” rompecabezas. Prefiero llevarles donde enterré al seis, nadie lo volvió a ver, ¿sabe? el seis le va a gustar, es pequeñito. Así empieza uno; cortando algo pequeñito, la cosa es seguir y seguir…hasta se puede llegar a cortar a un animal, o  a una mujer, esperarla cerca de su casa, envolverla y transformarla en un rompecabezas …y en un acto cotidiano, desaparecerla para siempre,  aunque se le ame bien.



¿Cómo dice?



No. Tampoco voy a contarle detalles tan sanguinarios, ya le dije; esas cosas de sangre es mejor reservarlas para uno solo. ¿No cree? (Ríe).

 

III
ROSAS Y CUCHARITAS

   
 

(Una pareja está recostada “de cucharita” en un colchón. El cuerpo de él está tras el de ella, tiene tatuado un cuchillo en el brazo. Sus manos cubren los senos de ella. Ambos están desnudos.)

ELLA: Cuando me abrazas de cucharita no sé si lo haces para limitar mi movimiento. Me gusta y no, porque no puedo ver si estás dormido, pero siento tu respiración, la variación de su ritmo, la sigo sin distracciones y encuentro el sabor de tu aliento. Entonces duermo. No importa si el abrazo es límite o caricia…duermo tan profundo que desaparece la cama, las paredes, la respiración, levito con el único apoyo que pueden darme sus brazos. La otra vez le babeé el pecho. Conseguí limpiarlo antes que despertara. “¿Qué haces?”  Estaba acariciando tus pectorales

(Un hombre muy arreglado, con un ramo de rosas rojas en las manos, habla al público)

ÉL: ¿Será una grosería el color de las rosas? ¿Sentirá que estoy insinuando algo sexual?…claro que me interesa en ese sentido…pero no es lo más importante…Ella sabe que…o sea la deseo-ya lo hicimos-…no quiero que piense que estoy obsesionado con eso, pero tampoco soy asexual, o tonto, pero no voy a hacer lo que hacen todos…estamos muy desprestigiados, ¡y con toda la razón! No me estoy justificando…no tengo otro plan que darle las flores y, verla, sólo verla. Las rosas están resbalosas, me puse demasiada vaselina en el cabello. Tengo un copete rebelde, ya intenté con todos los remedios, sólo la vaselina consigue acostarlo, es fuerte el olor que deja, abrí las ventanillas del camión y ya no se siente tanto…¡Un espejo! (se toca el cabello)  Se me habrá revuelto todo con el aire…¡Cómo dejé abierta la ventanilla!

ELLA: ¿Estás durmiendo?

ÉL: Sí.

ELLA: ¿Estás despierto?

ÉL: No.  (Pausa) ¿Por qué te callas?

ELLA: Pienso

ÉL: Mentirosa.

ELLA: ¡!

ÉL: Sé lo que piensas, siempre lo sé, lo percibo. Ahora estás en cero.

ELLA: Ahora empecé a pensar que si tú eres mi cucharita yo soy

EL: Mentira

ELLA: No, en serio, si tú eres cucharita yo soy…

EL: Azúcar

ELLA: Lugar común. Otra

EL: Agua

ELLA: Ya sabes que el agua me encanta. Otra

EL: Fuego

ELLA: Predecible. Una más

ÉL: Aleteo de ave

ELLA: Me gusta. Última

EL: Sal, temblor, sudor, saliva, latido, juego, muerte, ansiedad, animal, luz, oscuridad, hambre, sed, té de salitre, rabia, final, implosión, locura, explosión, red, abismo, inicio…cuchara donde todos mis deseos van a colmarse

HOMBRE: (Se ha revuelto el cabello con los dedos) Con una rosa hubiera sido suficiente. No sé la diferencia entre ridículo y  romántico. Una docena de rosas; una por cada vez que la he visto. ¿Se dará cuenta del detalle? Si me excedo en detalles va a pensar que soy afeminado. La otra vez que hicimos el amor me puse a llorar como un idiota, ella se limito a acariciarme…¿Qué más podía hacer? Ellas son las que lloran después de hacerlo, uno debe abrazarlas -a la altura del hombro-, o fumar, pasarse el cigarrillo de boca a boca; inventar figuras con el humo, consumir el cigarro hasta el fin, como diciendo que así se ha consumido el placer. Dormir 20 minutos, bañarse juntos en la regadera, abrirle la puerta del auto y dejarla cerca de casa, cuidar que el olor de ella dure la semana entera.  Debí comprar otra cosa. O un color distinto (Tira las rosas, se queda con una nada más) Esta que no está tan abierta ni tan cerrada, que no es muy grande ni muy chica…esta es la perfecta.

ELLA: (Acariciando el tatuaje de él) ¿Te dolió?

ÉL: Me lo has preguntado otras veces

ELLA: Olvido las cosas que te duelen. ¿Por qué un cuchillo?

ÉL: Por la inocencia

ELLA: ¿Del crimen?

ÉL: No. De la piel. No te muevas (le cubre los ojos con las manos) imagina un cuchillo, levántalo con todas tus fuerzas y clávalo en tu piel.  Ahora arranca el cuchillo ¿Qué queda?

HOMBRE: Un pendejo insignificante con el pelo revuelto ¿Qué me habrá visto? Dice que fueron muchos detalles, pero no hice nada especial. No le regalaba rosas. ¿Soy un ridículo? Leí lo que significa el color de las rosas, de todos modos nunca le hubiera regalado una rosa amarilla ni tampoco un ave del paraíso. Un girasol es demasiado grande y ridículo, claro que implicaría que es el sol de mi vida, pero…un alcatraz si es cien por ciento símbolo sexual. ¿Cuánto debo esperar? ¿Le llamaré? ¿Cómo me voy a quitar la cara de imbécil cuando la vea?

ELLA: No sé

ÉL: *Queda el suspenso, el suspenso de la carne que aún no sabe de la herida. Ese es el único instante de inocencia: el cuchillo ha sido clavado y retirado, y la carne queda boquiabierta un segundo antes de empezar a sangrar y manifestarse

ELLA: A veces dices cosas raras, me pregunto que vi en ti, ¿Por qué dios o alguien no te puso algún signo visible para advertir que en medio de tu belleza hay rasgos de maldad?

ÉL: Porque son rasgos que todos tenemos, por eso pasan por obvios

HOMBRE: Me estoy encabronando, tengo tantas cosas que hacer, amigos a los que hace tiempo no les llamo, otras mujeres a las que si les hubiera dicho estarían aquí media hora antes de la cita. Ni está tan buena, ni me gusta, ni la quiero tanto. Podría no verla otra vez y no me dolería

ÉL: ¿Tienes miedo? ¿Crees que dolerá?

ELLA: Sí, pero será un dolor  tolerable…¿Lo sientes? Es apenas un arrocito

ÉL: Debemos ayudarle a crecer, a convertirse en un cerealote

ELLA: Ayer le pusimos sus ojitos, en la madrugada sus manitas, y hace un rato sus pies

ÉL: (Enredándose en ella) Nos faltan sus uñas, sus cejas, su cabello

ELLA: Me encantaría que naciera pelón

ÉL: Temes que herede mi cabello rizado

ELLA: No. Prefiero que nazca pelón para no tener que raparlo, eso se hace con los niños que tienen el pelo disparejo. El nuestro puede venir con una melena rebelde.

ÉL: Sí “Zimba” tienes razón

ELLA: Tú  no te quedas atrás, ese cabello de lechuga no es muy favorecedor

ÉL: ¿Quieres que me rape?

ELLA: No. Todo lo tuyo me gusta, no sé qué pasará cuando tengamos ese mini tú, cuando abra la boca para pedir leche y me tome la mano como si de ahí se colgara del mundo

ÉL: Nada, no pasará nada, no te darás cuenta que lo has pensado antes, simplemente le darás la mano y andarán la calle a la vista de todos

ELLA: Lo primero que voy a hacer es contarle los deditos

ÉL: Eso hacen todas las mamás ¿por qué? ¿Tú lo querrías menos si tuviera seis dedos, si fuera distinto? Yo lo querría igual, porque es nuestro

ELLA: Yo quiero hacer con él lo que hacen con todos, no quiero perderme de nada

ÉL: ¿Y si es ella?

ELLA: Te querrá más que a mí. ¿Me dejarás ponerme celosa?

ÉL: Un poco

ELLA: ¿Crees que nos esté escuchando?

ÉL: Sí, pero no entiende lo que decimos, sólo escucha ruidos, no sabe que estas voces las oirá muchas veces en su vida

ELLA: ¡Que guapo! Le-che

ÉL: ¡Princesa!

ELLA: No me muerdas

ÉL: A ver los colmillos…¡vampira!

ELLA: ¡Eso, pudiste sólo!

ÉL: ¡Ya corres! Vas a ser campeona de maratón

ELLA: Amárrate las agujetas

ÉL: Acábate la sopa

ELLA: Te dije: no se corre con las agujetas sueltas, a ver, ¡sí te está saliendo sangre!

ÉL: Te dije: acábatela, no: tírala

ELLA: No se murió, se le acabó la pila, no llores

ÉL: ¿Barbie qué? Mejor a la comidita

ELLA: No llores

ÉL: No llores

ELLA: Se lo pones al ratón y…no sonrías en la escuela

ÉL: No tienes dientes de tiburón…habrá que ponerte brackets

ELLA: ¡Ahora vas a llorar!

ÉL: ¡Ahora vas…y lloras!

ELLA: Le voy a decir a tu papá

ÉL: No le vamos a decir a tu mamá

ELLA: Otra vez, para que lo vea tu abuelita

ÉL: ¿I´m slave for you? ¿No prefieres bailar una de Tatiana?

ELLA: ¡Cinco en matemáticas!

ÉL: ¡Diez en educación física!

ELLA: ¿Por qué quiere la maestra hablar conmigo?

ÉL: ¿Y le devolviste el golpe? ¡Yes! Give me five

ELLA: ¡Que boquita! ¿Dónde aprendes esas palabras?

ÉL:¿Vemos el partido en vez de las caricaturas?  ¡Arbitro pendejo, chinga a tu maaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaadre! ¡Puto!

ELLA: Porque el tío de Simba es malo

ÉL: Porque la sirenita está enamorada

ELLA: ¿Una iguana? ¿no prefieres un perro?

ÉL: ¿Un hámster? ¿no prefieres un juego de té?

ELLA: ¿Me puedes mirar cuando te hablo? La computadora no se va a ir a ningún lado

ÉL: ¿Puedes despegarte ese celular de la oreja? Pareces jorobada

ELLA: Y la respetas,  a las mujeres no se les toca ni con el pétalo de una rosa

ÉL: Eso les pasa a todas, sí, es una lata. Por eso tienes acné y engordaste un poco…no llores, aunque te pongas rara seguirás siendo mi princesa

ELLA: ¡Me haces favor de desenredar tu ropa interior de tus pantalones! O al menos no los dejes tirados en el baño

ÉL: ¡Ese cuarto parece nido de ratas!

ELLA: ¡Perdón, perdón, no sabía que seguías en el baño! Dios mío…

ÉL: ¿Y ahora? ¿Esa argolla en tu nariz? ¿A que hora nos mudamos al África?

ELLA: ¿Cigarros?

ÉL: ¿Condones?

ELLA: Súbete los pantalones, pareces Cantinflas, ¿Por qué te compras tallas tan anchas?

ÉL: Cómo que le falta un pedazo de tela a tu blusa….¿o es bufanda?

ELLA: Hay que arreglarte ese pelo, pareces perro labrador

ÉL: Pues…te quedó bien el corte, pero esos pedazos morados no me encantan

ELLA: ¡Una moto! ¿Y con qué dinero? ¿No quieres una lancha?

ÉL: ¡Un coche! ¿De dónde mi vida? ¿No quieres un avión?

ELLA: ¿Quién es esa muchacha que te llama a cada rato?

ÉL: ¿Quién es ese greñudo que te viene a ver?

ELLA: ¿Cómo van tus asesorías?

ÉL: Hace dos meses que no me muestras tus calificaciones

ELLA: Un mes sin ir a la escuela…

ÉL: ¿Qué horas son estas de llegar?

ELLA: ¡Le voy a decir a tu papá!

ÉL: Respeta a tu madre o te voy a …

HOMBRE:(Tirando la flor) Soy un idiota, ¿Qué estoy haciendo aquí? No va a venir. Quedamos a las cuatro y ya son las seis, ni siquiera me aviso que no vendría.
Y yo el fin de semana entero clasificando rosas, buscando su significado. ¡Mejor! Ni me costaron tan caras. Debí enamorarme de una mujer a la que le gustaran las rosas, así hubiera venido al menos por la curiosidad de verlas, ellas no hubieran acabado en el suelo; como mi orgullo…no debí ilusionarme. Parezco mujer, parezco un inútil.

ELLA: No. ¡ Amenazas y regaños no, por favor! Esta es una familia distinta

ÉL: ¿Vas a empezar a sobreprotegerla?

ELLA: ¿Y tú a regañarlo? (rien) ¿Te fijas como construimos y destruimos el mundo sin nada más que nuestras palabras y nuestros deseos?

ÉL: ¿Y el amor no cuenta?

ELLA: ¿Será amor? No sé, es algo tan pretextado el amor que ya no sé

ÉL: ¿Que no sabes? A ver… ¿Qué no sabes?

ELLA: Nada, en tu abrazo no sé nada, sólo que la felicidad es muy parecida a tu piel

ÉL: Estás loca. Amo a una loca. Acabaremos en un manicomio

ELLA: ¿Ya quieres acabar? Apenas estamos empezando

ÉL: Quiero lo que tú quieras

ELLA: Entonces cállate copete de lechuga. Voy a callar tu boca con mis besos

ÉL: Y así pasaran muchas…muchas horas

HOMBRE: Chingo a mi madre si me vuelvo a enamorar, nunca más vuelvo a comprar una flor, nunca más vuelvo a usar vaselina, nunca más estudiaré el significado de las rosas, nunca más acordaré una cita, nunca más iré a un parque, nunca más conservaré el olor de una mujer por más de un día. Voy a ser como todos los hombres; úsela y deséchela. ¿Y si le pasó algo? ¿Si la asaltaron y le quitaron el celular? Esta es una ciudad muy peligrosa, alguien pudo haberla secuestrado y yo aquí en lugar de ir a salvarla. Mañana cuando abra el periódico y vea su rostro en primera plana me voy a sentir un inútil. ¿La ha visto? Preguntará el encabezado, y todas sus miradas, sus muecas, sus olores, empujarán a mi sangre a decir: Sí, y la amo.
(En el plano del fondo él y ella se besan)

HOMBRE: Sí, la amo…no importa que no venga, que las flores y la vaselina en el pelo me ganaron gritos: “Gutierritos”. No importa nada que no sea confirmar el calor de su tacto y el parpadeo de sus ojos. No importa que la hayan secuestrado, la encontraría, no importa que deje de quererme, la enamoraría de nuevo. No importa que la hayan matado, tanto amor dentro del pecho, la reviviría. ¿Donde podré comprar rosas a esta hora? En cualquier glorieta, me extraña que no haya pasado algún niño a preguntarme si quiero rosas.  Cuando estoy sólo pasan  hasta 10 niños ofreciendo rosas ¿No es obvio que estoy enamorado? ¿Nadie ha notado que soy un pendejo enamorado? ¡Un pendejo enamorado sin rosas! Le ofrecen rosas a cualquiera que esté sentado con una chica, si se las ofrecen aún cuando sean dos chicas, a mí porque nadie me ofrece rosas. ¿Creen que esta es mi cara de siempre? ¡No, es mi cara de enamorado! Lo que me costó aceptarlo frente al espejo. Disimularla frente a mis amigos, frente a mi madre…Voy por las rosas, no me tardo, si viene díganle que me espere, cuiden que no vaya a enamorarse de otro, eso sería una tragedia. Para ustedes no, pero para mí sí, y cada vez que un amor no es recibido el mundo muere un poco. Es verdad, el calentamiento global viene de eso; de los corajes que nos producen los abandonos. Los asesinos matan porque no tienen piel para ocupar en sus brazos. Lo saben, no finjan, no digan que no han dejado caer monedas en la rokola de la cantina, niéguenme que cerveza y canción de ardor no es la combinación ideal para incendiar el mundo. Decimos que nunca pasaremos por eso de nuevo, y ahí estamos, marcando su número, escribiendo cosas, recordando detalles, hurgando cosas que sorprendan sus ojos…Tengo que ir por las rosas. Mejor me voy al carajo, sólo un pelele esperaría tanto a una vieja. (Va a salir. Se queda petrificado, regresa) Ahí viene... ¿Cómo…como…¿cómo me veo? ¿Me veo enamorado? ¡Carajo! ¿Para qué vino? ¿Para qué coño vino? Ya me iba, no quiero verla. ¿Qué le voy a dar? ¿Qué le voy a decir? ¿Cómo la voy a mirar? ¿Estoy despeinado? ¿Sudé? ¿Me veo ansioso? ¿Simpático? ¿Casual? ¿Desesperado? ¿Alguien tiene una rosa o algo que pueda regalarse al amor? ¿No? ¿Cómo salen de casa sin un regalo así? ¿Qué tal si encuentran su amor en la calle? ¿Qué van a hacer? ¿La dejarán ir?  ¿Se quedaran como tontos, hablando en la calle con la primera persona que encuentren? Hay que estar preparados para el amor. No habrá próxima vez, lo saben…me está haciendo la mano, ha de pensar; “pobre, se ve despeinado, alterado, mal, se puso demasiada vaselina…¿porqué me esperó tanto tiempo? ¡Qué cara!” ¿Qué cara quiere que tenga si estoy enamorado? Y si eso la asusta, es su problema, se lo voy a decir ahora, ¿Quién quiere enamorarse de alguien cobarde? Se puede ser cobarde en todo, menos en el amor…¿Qué puedo decirle que suene inteligente, ocurrente, simpático…Tengo que irme, ya viene, disimulen, ¡no me vean!… Cara de jugador de poker,-poker face, poker face- de acabo de llegar, de ¿Venías? Ya ni me acordaba. ¿Aquí quedamos? ¿Hoy? ¿ No era mañana? Tengo cosas que hacer, pero bueno, si ya viniste…¿Que voy a decirle?…Tengo que usar las palabras precisas para que se dé cuenta que la amo, que nadie en el mundo va a amarla como yo. Tengo que ser breve, voy a mostrarme apasionado, voy a decirle algo que no le hayan dicho nunca antes, tengo que decirle que la amo, con pocas, pero precisas palabras, no voy a saludar, la impresionaré con mi espontaneidad, cuando la tenga enfrente ¡Zas! Le soltaré las palabras de amor más originales del mundo …ya sé. Voy…ya pueden mirar, no se lo pierdan, esto será breve y valiente. Voy… (Empieza a iluminarse  el lado por el que va a salir. Él se compone la ropa y el pelo, va al encuentro de ella) Hola…¿Cómo estás? (Conforme el sale la luz se hace más fuerte hasta  que de golpe entra el oscuro final)

 

*Luisa Valenzuela

LA OTRA CRUELDAD
TRÍPTICO DE AMORES Y ESPINAS
Conchi León

JULIO 2010. En algún punto intermedio entre Querétaro y Mérida.